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Cuánto cuesta una herencia

Por Nuria Castaño · Actualizado el 21 de septiembre de 2026

El impuesto de sucesiones es solo una parte del coste. A él se suman la plusvalía municipal si hay inmuebles, la notaría, el Registro de la Propiedad, los certificados y, si se contratan, gestoría o abogado. En muchas comunidades, con la cuota bonificada, esos otros gastos acaban siendo mayores que el propio impuesto.

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Las partidas de una herencia

Los gastos de una herencia se agrupan en tres bloques. Los impuestos: el de sucesiones, que paga cada heredero por su parte, y la plusvalía municipal por los inmuebles urbanos. Los gastos de formalización: la escritura de aceptación ante notario, la inscripción en el Registro de la Propiedad y los certificados previos, como el de últimas voluntades o la declaración de herederos si no hay testamento. Y los servicios profesionales que decidas contratar: gestoría, abogado o tasador.

El detalle de cada uno está en cuánto cuesta aceptar una herencia, y conviene tener en cuenta que no hay un orden de magnitud único: una herencia con una sola cuenta bancaria y otra con varios inmuebles en distintos municipios tienen costes muy distintos.

Un ejemplo calculado

Un hijo de 45 años hereda en la Comunidad de Madrid 180.000 euros, entre ellos la mitad de la vivienda de sus padres, que estos compraron en el año 2000 y cuyo suelo tiene un valor catastral de 50.000 euros. Su impuesto de sucesiones, con la bonificación madrileña del 99 %, sale a 239,91 €. La plusvalía municipal de su mitad, con el coeficiente máximo por más de veinte años de tenencia y el tipo del 30 %, sería de 3.000,00 €; si su ayuntamiento aplica la bonificación del 95 % en herencias a hijos, bajaría a 150,00 €.

A eso habría que sumar su parte de la notaría y del Registro, que dependen del valor de lo que se inscribe y del número de fincas, y los honorarios profesionales si los hay. En este caso, los gastos de formalización pueden superar al impuesto. Son cifras del mismo motor que las calculadoras de sucesiones y de plusvalía, donde puedes probar tu caso.

Notaría y Registro: tarifas reguladas

Los notarios y los registradores no fijan libremente lo que cobran: sus honorarios siguen aranceles aprobados por real decreto, que combinan una cantidad según el valor del documento o de cada finca, con tramos decrecientes, y conceptos como los folios o las copias. Por eso dos notarías deben cobrar lo mismo por la misma escritura, aunque el número de copias o de hojas puede variar. Lo explicamos en aranceles de notaría y en el coste del Registro.

Como la notaría cobra por documento y el Registro por finca, conviene concentrar la herencia en una única escritura y revisar qué inmuebles merece la pena inscribir de inmediato.

Gestoría y abogado: cuándo compensan

A diferencia de la notaría, los honorarios de gestorías y abogados son libres. Una herencia sencilla, con testamento, herederos de acuerdo y pocos bienes, puede tramitarse sin ayuda o con una gestoría. Si hay conflicto entre herederos, bienes en varias comunidades, una empresa familiar o dudas sobre las deudas, un abogado especialista suele ahorrar más de lo que cuesta. Pide siempre presupuesto por escrito y pregunta qué incluye. Tienes criterios en abogado o gestoría.

Las deudas también se heredan

Aceptar una herencia supone asumir también sus deudas. Si se acepta sin más, el heredero responde de ellas incluso con su propio patrimonio. Para evitarlo existe la aceptación a beneficio de inventario, que limita la responsabilidad a los bienes heredados, y la renuncia. Si sospechas que las deudas superan a los bienes, infórmate antes de firmar nada: está en herencia con deudas.

Las deudas del fallecido, como la hipoteca pendiente, y ciertos gastos, como los de última enfermedad y entierro, se descuentan del valor de la herencia a efectos del impuesto de sucesiones, así que conviene justificarlos bien.

Qué gastos se pueden evitar

Algunos costes son inevitables, pero otros dependen de cómo se gestione la herencia. Presentar el impuesto en plazo evita recargos y, en comunidades como Extremadura, conservar la bonificación entera. Revisar la ordenanza fiscal del ayuntamiento puede descubrir una bonificación de la plusvalía de hasta el 95 % para hijos, cónyuge o padres, que no se aplica si no se solicita. Y si un inmueble vale hoy menos de lo que costó, la plusvalía no se paga, pero hay que acreditarlo con las escrituras.

En la formalización, reunir todos los bienes en una sola escritura evita multiplicar los costes notariales, y pedir los certificados por vía electrónica ahorra desplazamientos y tiempo. Declarar bien el valor de los inmuebles también ahorra dinero a largo plazo: es el valor de adquisición que contará si algún día los vendes, y un valor demasiado bajo se traduce en una ganancia mayor en el IRPF.

Cómo pagar si el dinero está bloqueado

Un problema práctico frecuente es que el impuesto vence antes de que los herederos puedan disponer del dinero del fallecido. Muchas entidades permiten pagar el impuesto con cargo a las cuentas del fallecido mediante un cheque a nombre de la administración, y se puede solicitar aplazamiento o fraccionamiento. Lo explicamos en el dinero en el banco del fallecido. Y recuerda que los seguros de vida tributan en el impuesto de sucesiones y los planes de pensiones en el IRPF de quien los cobra, como rendimientos del trabajo: está en seguros y planes de pensiones.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cobra un notario por una herencia?

Lo que marca el arancel notarial, que depende del valor de lo que se documenta, del número de folios y de las copias. No es un precio libre.

¿Es obligatorio inscribir la herencia en el Registro?

No, pero sin inscripción no podrás vender ni hipotecar el inmueble con normalidad y tu protección frente a terceros es menor.

¿Se pueden deducir los gastos del entierro?

Sí. Los gastos de última enfermedad, entierro y funeral, justificados y proporcionados, se deducen del valor de la herencia en el impuesto de sucesiones.

¿Heredar tributa en el IRPF?

No. La herencia tributa en el impuesto de sucesiones. Sí tributan en el IRPF los planes de pensiones que se cobran como beneficiario y la venta posterior de los bienes heredados.