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Donaciones en vida

Por Nuria Castaño · Actualizado el 21 de septiembre de 2026

Donar no es heredar por adelantado: tributa distinto. Quien recibe paga el impuesto de donaciones con reglas propias de cada comunidad, y quien dona un inmueble o unas acciones que se han revalorizado paga además IRPF por la ganancia. En la herencia, ese IRPF no existe.

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Los impuestos de una donación

Una donación puede generar hasta tres impuestos, y cada uno lo paga alguien distinto. El impuesto de donaciones es la otra modalidad del mismo tributo que grava las herencias, y lo paga quien recibe. Si lo donado es un inmueble urbano, quien lo recibe paga también la plusvalía municipal. Y si el bien vale más que cuando el donante lo adquirió, el propio donante tributa en su IRPF por esa ganancia, como si lo hubiera vendido.

Ese tercer impuesto es la gran diferencia con la herencia. Cuando alguien fallece, la revalorización de sus bienes no tributa en su IRPF: es lo que se conoce como plusvalía del muerto. Por eso donar una vivienda comprada hace décadas puede costar mucho más que dejarla en herencia, aunque el impuesto de donaciones esté bonificado. Lo desarrollamos en donar una vivienda.

Las reglas de donaciones no son las de herencias

Que una comunidad bonifique casi por completo las herencias entre padres e hijos no significa que haga lo mismo con las donaciones. Cada territorio regula por separado las dos modalidades, y es habitual que las donaciones tengan bonificaciones más bajas, límites de importe o requisitos formales adicionales, como formalizarlas en escritura pública o justificar el origen del dinero cuando se dona efectivo.

Hay ejemplos claros de cómo se confunden. En Extremadura la bonificación por tramos del 99 %, 50 % y 0 % según la base es la de las donaciones, no la de las herencias, que tienen un 99 % sin escalado. En Castilla-La Mancha la escala del 95, 90 y 85 % también es de donaciones. Aplicar una a la otra da cifras equivocadas. Tienes el resumen por territorio en el impuesto de donaciones por comunidad.

Cuándo compensa donar

Donar tiene sentido cuando el donante quiere ayudar ahora, por ejemplo con la entrada de una vivienda, y lo que dona es dinero, que no genera ganancia en su IRPF. Si además la comunidad bonifica bien las donaciones, el coste puede ser muy bajo. En cambio, donar inmuebles o acciones muy revalorizados suele salir caro por el IRPF del donante. El análisis completo está en ¿donar o heredar? y el caso más frecuente, en donar dinero a un hijo.

Un punto que se olvida a menudo: lo donado en vida a un heredero forzoso cuenta después en la herencia. Para calcular las legítimas se suma al caudal, y el heredero lo recibe a cuenta de su parte. Una donación no es una forma de saltarse la legítima de los demás; lo explicamos en colación y computación.

Donar la propiedad y seguir usándola

Una fórmula frecuente es la donación con reserva de usufructo: los padres donan la nuda propiedad de su casa a los hijos y se quedan el derecho a vivir en ella. El impuesto de donaciones se paga solo por la nuda propiedad, cuyo valor depende de la edad del usufructuario, y los padres siguen usando la vivienda. Pero el IRPF del donante por la ganancia sigue existiendo en la parte donada, y el reparto de gastos del inmueble entre usufructuario y nudo propietario conviene dejarlo claro desde el principio.

Pactos sucesorios: heredar en vida

Algunos territorios con derecho civil propio permiten los pactos sucesorios, acuerdos por los que se transmiten bienes en vida con efectos de herencia. Galicia, Baleares, Cataluña, Aragón, Navarra y el País Vasco los regulan cada uno a su manera, y fiscalmente tributan como adquisiciones por causa de muerte, con los beneficios de las herencias. Baleares, por ejemplo, les extiende expresamente la bonificación del 100 % de los Grupos I y II.

Desde 2021 tienen un límite en el IRPF: si quien recibe los bienes los vende antes de que pasen cinco años desde el pacto, o antes de que fallezca quien se los transmitió si eso ocurre primero, se toma como valor de adquisición el que tenían para el transmitente, y la ganancia acumulada tributa entonces. Depende de la vecindad civil de quien transmite, no de dónde viva.

Cómo se formaliza y se declara

Las donaciones de inmuebles exigen escritura pública. Las de dinero no la exigen para ser válidas, pero muchas comunidades la piden para aplicar su bonificación, junto con la justificación bancaria del movimiento. El impuesto se presenta normalmente en treinta días hábiles desde la donación, un plazo mucho más corto que el de las herencias. Y la comunidad cuya norma se aplica depende de lo que se done: para los inmuebles, la de su ubicación; para el resto de bienes, la de residencia de quien recibe.

Preguntas frecuentes

¿Quién paga el impuesto de una donación?

El que recibe, por el impuesto de donaciones y, si es un inmueble urbano, por la plusvalía municipal. El donante paga IRPF si lo donado se ha revalorizado.

¿Es más barato donar que heredar?

Casi nunca con inmuebles revalorizados, por el IRPF del donante. Con dinero puede salir igual o más barato si la comunidad bonifica las donaciones.

¿Hay que declarar una transferencia a un hijo?

Si es una donación, sí: tributa en el impuesto de donaciones aunque la cuota salga bonificada. Un préstamo documentado no es una donación, pero debe ser real.

¿Las donaciones cuentan después en la herencia?

Sí. Se suman para calcular las legítimas y el heredero forzoso que las recibió las imputa a su parte, salvo que el donante lo haya dispensado.