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Cuando un heredero no quiere vender

Por Nuria Castaño · Actualizado el 21 de septiembre de 2026

Nadie está obligado a permanecer en copropiedad: si un heredero se niega a vender, los demás pueden pedir la división. Antes de llegar a los tribunales hay opciones más rápidas y baratas, y si el problema es que no acepta la herencia, hay un mecanismo notarial para forzarle a decidir.

Mesa de reuniones con documentos y dos sillas vacías

Primero, negociar

Muchos bloqueos se resuelven comprando la parte del que no quiere vender o dándole la opción de quedarse él con el bien pagando a los demás. Una tasación independiente ayuda a desactivar la desconfianza sobre el precio. La mediación familiar, que ofrecen colegios profesionales y servicios públicos, es una vía intermedia útil cuando la relación está deteriorada.

Si el problema es que no acepta

A veces el bloqueo es anterior: un heredero no acepta ni renuncia y la herencia no avanza. Cualquier interesado puede acudir al notario para que le requiera a decidir en un plazo de treinta días naturales, advirtiéndole de que, si no responde, se entenderá que acepta pura y simplemente. Con eso se desbloquea la situación y se puede pasar a la partición. Está en la herencia yacente.

Si no hay acuerdo sobre el reparto

Si todos han aceptado pero no se ponen de acuerdo en cómo repartir, los herederos que representen al menos la mitad del caudal pueden pedir al notario o al letrado de la administración de justicia que nombre un contador-partidor dativo, que hará la partición. Y queda siempre la división judicial de la herencia.

La acción de división de la cosa común

Si el bien ya está en proindiviso y uno se niega a vender, cualquier copropietario puede ejercer la acción de división ante el juzgado. Si el bien es indivisible, como una vivienda, y los copropietarios no se ponen de acuerdo en adjudicarlo a uno de ellos compensando al resto, el juez ordenará su venta en pública subasta y el reparto del precio. La subasta suele obtener un precio inferior al de mercado, lo que es un incentivo para que todos acepten una solución negociada.

Lo que cuesta el camino judicial

Un procedimiento judicial implica abogado, procurador, tiempo y el riesgo de un precio bajo en subasta. Por eso, antes de demandar, conviene explorar la extinción de condominio o la venta de la propia cuota, con el derecho de retracto de los demás. Lo explicamos en bienes en proindiviso.

Preguntas frecuentes

¿Puede un hermano impedir la venta de la casa heredada?

Puede negarse a vender, pero no impedir que los demás pidan la división judicial, que termina en subasta si no hay acuerdo.

¿Cuánto tarda una acción de división?

Depende del juzgado y de la oposición, pero suele alargarse bastante más que una solución negociada.

¿Qué hago si mi hermano no acepta la herencia?

Pedir al notario que le requiera: si no responde en treinta días naturales, se entiende que acepta.

¿Puedo vender solo mi parte?

Sí, aunque tus hermanos pueden ejercer el retracto y quedarse con ella por el mismo precio.